Densitometría ósea.

La fortaleza ósea depende principalmente de la densidad mineral ósea (DMO). La densitometría ósea hace referencia al proceso de prueba de densidad ósea en los sitios axiales de referencia: vértebras lumbares y cuello femoral. Una DMO baja es una señal de riesgo potencial de fractura y, según las directrices de la Organización Mundial de la Salud, los resultados de las pruebas de DMO se usan para determinar la osteoporosis: en base a una escala estándar (T-Score) los pacientes se clasifican en normales, osteopénicos, u osteoporóticos.

Sin embargo, DXA se centra solo en la cantidad promedia de minerales óseos y no en la calidad de la microarquitectura ósea, lo cual quiere decir que DXA no está diseñado para predecir el riesgo de fractura.

DXA.

La técnica estándar de referencia llamada absorciometría de rayos X de energía dual (DXA). Para realizar esta prueba, se pasa un tubo de rayos X sobre la columna vertebral y la cadera, esta información se evalúa mediante un programa informático que determina la cantidad de masa ósea del paciente, expresada en g/cm2.

Sin embargo, los médicos no pueden evaluar el riesgo de pérdida ósea debido a las limitaciones de DXA. Pues esta tecnología se centra únicamente en la cantidad promedio de minerales óseos y no en la calidad de la microarquitectura ósea. Además, el impacto potencial de las pruebas generalizadas de DMO en la carga de fracturas no es para nada óptimo debido a la limitada disponibilidad de densitómetros óseos, pues el costo de los dispositivos es alto y el uso de radiación ionizante.

La efectividad real de los sistemas DXA se ha evaluado críticamente teniendo en cuenta los factores que pueden restringir su empleo y/o afectar a sus niveles de precisión.

En primer lugar, se han presentado errores de medición en ciertos estudios debido a que los escáneres DXA usan dos tipos energías de rayos X ante tres tipos de tejido (hueso mineralizado, tejidos blandos y tejido adiposo). Estos errores de medición se deben a la distribución no uniforme de los tejidos adiposos. El nivel de incertidumbre típica asociada a las mediciones de la DMO en la cadera y la columna es de alrededor 0.060 g/cm2, lo cual se corresponde aproximadamente a un margen de error de 5-10%.

En segundo lugar, el resultado de la prueba DXA se ve influenciado por la posición del paciente, que debe ser evaluado cuidadosamente por el técnico y revisado por el médico que realiza la prueba.

Otra causa de imprecisión en los escaneos DXA se debe a posibles errores de análisis tras la adquisición. En realidad, el software DXA proporciona una identificación automática de las regiones de interés (ROI) en la zona ósea analizada, pero el técnico debe hacer ajustes manuales para obtener un resultado fiable.

QUS.

La ecografía cuantitativa (QUS) es un método alternativo introducido para determinar la integridad del esqueleto en sitios periféricos de fácil acceso y actualmente se realiza en el calcáneo (talón), muñeca, falanges y tibia. Esta tecnología genera pulsos de ultrasonido que se transmiten a través o a lo largo del hueso en el cual se realiza la investigación.

La tecnología de ultrasonido QUS tiene una serie de ventajas respecto al método DXA, como el bajo costo, la ausencia de radiación ionizante, los requisitos regulatorios mínimos, la portabilidad y la posibilidad de evaluar propiedades de la microarquitectura ósea, así como la densidad ósea.

Sin embargo, a pesar de la gran cantidad de datos publicados, el ISCD restringió la utilidad diagnóstica y clínica de los dispositivos QUS debido a la baja precisión y la imposibilidad de realizar escaneos en la columna vertebral y la cadera, que son los sitios de referencia para el diagnóstico de osteoporosis.

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REMS.

Método innovador que supera cualquier limitación principal de las tecnologías DXA y QUS en el diagnóstico de osteoporosis.

 

El método R.E.M.S. (Radiofrequency Echographic Multi Spectrometry – Radiofrecuencia Ecográfica Multi Espectral) supera todas las limitaciones principales de las tecnologías QUS y DXA relacionadas con el modelado aproximado del tejido, la posición del paciente y la segmentación manual de la imagen a la hora de proporcionar mediciones de alta precisión.

De hecho, la posición del paciente no afecta a las mediciones de la DMO, ya que la inclinación entre el haz de ultrasonidos y el hueso analizado depende solo de la colocación de la sonda, apoyándose esta operación, por un lado, en marcadores en la pantalla para facilitar la alineación adecuada entre el haz de US y la superficie ósea y, por otro lado, en la selección completamente automática de datos con una relación adecuada de señal-ruido (SNR).

Además, el número de paquetes de datos necesarios para un diagnóstico correcto es 1/25 de los datos adquiridos eficazmente: el exceso de datos adquiridos mejora la fiabilidad del diagnóstico. Esto asegura que los cálculos de diagnóstico se realicen solo en base a datos adquiridos correctamente, mientras que las imágenes “ruidosas” se descartan. En algunos casos el sistema puede solicitar al operador repetir la adquisición de datos, de manera que nunca se utilicen imágenes ruidosas o con artefactos para evitar un diagnóstico no confiable.

Finalmente, una vez que se completa la adquisición de datos, todo el proceso es completamente automático y no hay más fuentes de error que puedan afectar a la reproducibilidad del sistema de medición. La tecnología patentada se ha desarrollado para considerar únicamente la zona de interés que pertenece al sitio esquelético analizado y, es necesario añadir que los tejidos y los modelos de procesamiento no afectan el rendimiento diagnóstico.

Ventajas.

Libre de radiación.

Sitios axiales.

Densidad ósea.

Calidad ósea.

Precisión.

Operador independiente.

Rápido.